agosto 30, 2009

I Ser de agua


Ser de agua.
Después de repasar sus necesidades una y otra vez, de sopesar su nostalgia, y las amarguras de los tiempos presentes, cayó en la cuenta de que todo se debía a la lluvia, la vida se le estaba yendo por los calores de los días polvorientos, sudaba los años tiernos que no volvería a recordar tal como fueron y no había lluvia que mojara sus imaginaciones. La falta de agua era la causa de todos los males, se dijo mientras pensaba en esa sequia de los ojos y en la aridez de sus tiempos, hubiera sido mejor, andar siempre chapoteando, inclusive cubrirse de musgo, que vivir 100 años sin lluvias…. Entonces se dio cuenta que era un ser de agua y agosto la estaba matando de sed.