octubre 04, 2008

Urgencias.....II


Se llamaba Andrea, tenia unos ojos negros , enormes, de esos que no puedes solo mirar, tienes que encontrarte en ellos y entonces ser feliz por un momento, ese dia cumplia 3 años, llego pasadas las once de la mañana. La sala aun lucia medio vacia, aun quedaban estragos de la tragedia matutina, pero en urgencias, las cosas deben seguir a un paso mas veloz que en el resto del espacio, en urgencias, no se deben tener sentimientos que duren mas de una hora, o lo que dure el paciente en observacion, apesar de excavar en su historia, no debemos saber mas de lo necesario, no si aun se tiene un corazon sensible.

La gente se cansa de acusar al medico, de inhumano, de falto de tacto para manejar situaciones adversas, la verdad es que si no sucediera de esa manera y nos dejaramos llevar por cada caso dificil que vemos, ningun medico tendria carrera, todos terminariamos con los nervios destrozados al final de la formacion, ya que solo es el comienzo del infierno de cada uno. Uno sabe si al termino de esta, seremos capaces de soportar todo lo que falta, porque la vida, como la conocimos antes, termino en la puerta de un hospital.

Andrea llego aun en la mañana de ese Domingo 10 de mayo, sus padres y ella formaban una calida fotografia familiar , como las que vienen en los marcos nuevos. Tenia el cabello negro noche, que enmarcaba un rostro en realidad angelical, con esos enormes ojos negros que querian abarcarlo todo. Sus padres sonreian y jugaban con ella, pero en su rostro se reflejaba solo por un angulo discreto, la preocupacion propia de los padres cuando saben que las cosas no andan bien.

El presunto diagnostico de entrada era, cefalea generalizada; cefalea? si, en una niña de 3 años, ademas presentaba nistagmus y una ligera falta de atencion, el doctor hizo esa mueca que hace siempre que presiente que sera un caso complicado, los demas la revisamos, historia clinica y preguntas hasta el hartazgo, laboratorios y esperar. Andrea parecia cansada, pero era una niña para guardarse en una cajita de cristal, sonreia y era amable y no lloro mas de lo usual cuando las agujas perforaron sus venas. Era muy valiente, la madre tambien. El que nada sabe, nada teme.

El doctor nos llamo a un consultorio vacio contiguo a urgencias, para entonces Andrea era la unica paciente en la sala, seguiamos bajo el mal augurio quizas. Comenzo a explicarnos el caso, los datos clinicos, preguntas y respuestas, conclusiones: todo apuntaba a una masa tumoral, se necesitaba una tomografia y explicarle a los padres, que para llegar al diagnostico se necesitaban metodos invasivos, que posiblemente el tratamiento seria dificil tambien.

Llevarla a la tomografia fue muy sencillo, para Andrea todo era un juego aun, nos sonreia a todos, sus ojos abarcaban todo. mientras ella permanecia sedada, en el tubo enorme, la imagen radiopaca de su cerebro se revelo ante nosotros, como la fotografia de una tragedia, las caras de nuevo se alargaron las manos en reflejo taparon las bocas, en señal de incomprension. y un pensamiento ocupo el cuarto donde atonitos observabamos a un invasor agresivo en la cabeza de Andrea. Como es posible que estas cosas le pasen a una niña como ella, a un niño en general, y se siguen preguntando sobre la existencia de un dios, por supeusto que no, eso solo es una ilusion una necesidad mal enfocada.

Esperè la impresiòn mientras se llevaban a Andrea de regreso a la sala, yo seria el mensajero de malas noticias. Al ver esa imagen, el doctor miro el suelo por segundos apenas y mando llamar de inmediato al neurocirujano, ventajas de primer mundo en un mundo de tercera. La madre aun sin comprneder nada veia como a todos el rostro nos habia mutado. El doctor la tomo de la mano y le explico, la segunda vez en una mañana, sus nervios eran de acero, pero en sus ojos se reflejaba el dolor ajeno, al fin de cuentas el tambien era padre. Y de nuevo alguien se quebraba en aquella sala, sinembargo , ella , enjugo las lagrimas en las mangas de su sueter, y aparento que nada pasaba para Andrea, lo que debe hacer una madre.

El neurocirujano llego muy ràpido, era un excelente especialista muy entregado a su trabajo, reviso a la niña entre juegos, lo que ayudo a que ella no lo viera como un extraño, al dejarla, vio la TAC, se dirigio a nosotros y dijo, parece un glioma, justo en el quiasma optico, por eso la cefalea , por eso el trastorno de los ojos, la trajeron justo antes de una trajedia, talvez la presion intracraneal que hiba en aumento, terminaria por hacer botar los ojos , fuera de sus orbitas y entonces seria aun mas traumante. Con palabras aun mas sencillas se lo explico a los padres, la madre tomaba del brazo a su marido quien no pudo contener las lagrimas. De seguro en su cabeza solo habia una pregunta, igual a la que todos ahi teniamos: Porque?

Salio el neurocirujano dejando instrucciones, hablo con el medico a cargo, y solo esperaba que estubiera todo listo en quirofano, todos nos movimos para cumplir las ordenes, ademas ya empezaban a entrar mas pacientes a observacion, no podiamo estar todos ocupados de un solo caso. La madre de Andrea se acerco a mi, justo cuando estaba por salir de la sala, me tomo del brazo y me pregunto si todo saldria bien, yo le explique de nuevo en que concistia la intervencion, le dije ,que la pasarian a quirofano, porque lo primero por hacer era bajar la presion intracraneal de Andrea para frenar los sintomas producidos por el tumor, se le colocaria una valvula que regularia esa presion, le dije que era un procedimiento muy sencillo y que se hacia muy seguido en el hospital, que no correria mayor riesgo, ademas se trataba de un excelente especialista. No menti, solo omiti un poco de informacion, ella no necesitaba saberlo todo, siempre habia riesgos, pero ella tenia su Fe y eso era suficiente entonces. El rostro de la madre, desencajado esbozo una sonrisa, yo sabia que lo peor estaba apenas por venir.

Al regresar a urgencias, una enfermera y yo teniamos que cortarle el pelo a Andrea, prepararla para la intervencion, respiramos profundo, y fuimos hasta ella, la madre la arruyaba entre sus brazos, le explicamos lo que hariamos y entonces parecio como si todas las palabras, todas las explicaciones hasta ese momento cobraran vida, en un reflejo de madre la aprisiono a su pecho, no queria soltarla, al final axcedio, la enfermera tomo a Andrea quien parecia comenzar a entender lo que ocurria, la sostube , mientras ella cortaba ese hermoso cabello negro, parecia que estabamos ante el rito anterior al sacrificio, fue doloroso para todos presenciar aquella escena, una vez que hubimos terminado, la señora tomo de nuevo a Andrea entre sus brazos, la acogio en su pecho, la sujeto de tal manera que parecia una muralla inquebrantable, parecia que sus brazos eran la barrera lo suficientemente fuertes que podian guardar a Andrea de todo mal.
Entonces comenzo el verdadero sufrimiento, se habia llegado la hora y todo estaba listo, el neurocirujano esperaba en un quirofano preparado para la intervencion, Andrea estaba lista, los unicos que no lo estaban eran los padres, cuando quicimos tomar a Andrea, la madre rompio en un llanto tan doloroso, y se negaba asoltar a su hija, ella sabia, que seria la ultima vez, que la veria de esa forma, la vida de Andrea cambiaria desde ese dia, su cumpleaños, un 10 de mayo, y jamas volveria la sonrisa a aparecer en su rosto como la vimos, y a su mirada se le restaria un brillo, un halo de inocencia, esa apariencia angelical parecia ser violentada.

Nos llevamos a Andrea hasta el quirofano, hubo que tranquilizarla un poco, igual a la madre, nos quedamos en la linea que divide el pasillo y el area blanca de los cirujanos, y la vimos entrar a un lugar para ella extraño y aterrador. Fue la ultima vez que vi su rostro, fue mi ultima guardia de Urgencias Pediatricas. Fue en verdad un dia muy dificil, que jamas se borrara de mi memoria.

5 comentarios:

polvo de menta dijo...

tengo k contarte un dia una historia de ese tipo

rogelio garza dijo...

pues pobre Andrea.

cuando surgen ese tipo de preguntas carentes de respuesta, me respondo: tuvo mala suerte.

creo que es el segundo texto de este tipo que te leo, parecen capítulos del Dr. House.

Elis De Sucre dijo...

es porque el relato era muy largo para ponerlo en una sola entrada, prometo no volverlo a hacer, y para llegar a House, me falta todavia muy mala leche jejeje, gracias Don Rog...

Arturo Xiuhticoatl dijo...

Que hay Sucre? muchas gracias por pasar a saludar. El cuento es muy emotivo ¿es un cuento en verdad? o está basado en hechos reales? Que triste si fue realmente tuvo que cortale el cabello a esa niña. Saludos

polvo de menta dijo...

elis, mandame un correito al email que aparece en mi perfil, porfitas =)
saludos